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Destino / Ficha de destino

Producto : Lituania - Vilnius - Destino turistico

Vilnius

Presentación:

Antes de perderse entre las estrechas calles del casco viejo, vale la pena subir a lo alto y disfrutar de las vistas panorámicas de Vilnius. La colina más popular se llama Gedimino, que junto con las ruinas del castillo destacan sobre el perfil del Centro Histórico. Desde la torre del Castillo se abren vistas espectaculares de la ciudad barroca. La cantidad de iglesias y sus campanarios captan todas las miradas, al igual que los tejados rojos y las colinas frondosas del horizonte. El río Neris divide la ciudad Vieja y la Nueva.

La estupenda cerveza lituana será mucho más rica si la bebe en un viejo molino, al mismo tiempo que escucha el bramar de la cascada, o tal vez prefiere beberla junto a la corriente silenciosa de los ríos Neris o Vilnelòs, también es posible hacerlo en la colina de UÏupis, conocido como el Monmartre de Lituania, un barrio de artistas en la capital de Vilnius, desde donde se puede apreciar el panorama más bonito de Vilnius. Si quieren experiencias inusuales, suban a un globo y vuelen por encima de la ciudad, ya que Vilnius es la única capital de Europa, en la que es posible volar en globo en pleno barrio antiguo. La comida es una de las alegrías de la vida. Así, en Vilnius encontramos comida típica de la mayoría de los países. A usted le tocará elegir si prefiere tomar un modesto aperitivo o comer lujosamente, y si se inclina por tomar una cerveza en una bodega, o al calor del sol. Aquí puede encontrar cafeterías, donde se encuentra la gente bohemia, la juventud o un público más sólido, restaurantes de lujo o de estilo moderno e incluso, establecimientos que ofrecen platos típicos nacionales, o un exótico menú de la época soviética. Resultan interesantes los grandes centros comerciales de Vilnius. Uno de ellos se luce por su abundancia de tiendas, y salones de descanso, además de ser una imponente construcción. El otro es un complejo completo de diversiones, ocho salas de cine, bolera, sala de billar, e incluso una pista de patinaje.

Tiene tiendas para el bolsillo de todos, desde una moda sencilla, hasta los nombres de la moda mundial. Por las tardes, le queda decidir el lugar, si prefiere el jazz “vivo”, rock, música vocal o instrumental, guitarra, o la melodía del violín o si opta por dejarse llevar por los ritmos de Latino América o de la música de nuestros pueblos. Al atardecer, en las discotecas, podrá vivir una verdadera pasión por el baile, que dura hasta la mañana. Aquellos que las frecuentan disfrutan con los ritmos de las canciones de occidente. Si lo desea, puede organizar viajes cortos a Lituania, un fin de semana, festejar aquí un aniversario familiar, o las navidades, totalmente blancas. Esos viajes podrían convertirse en un ramillete de bonitas impresiones.